Ese lugar lo llevaba siempre conmigo.
Todo es como un jeroglífico que sólo el tiempo puede desenmarañar. El tiempo dibuja, borronea, pero nunca deja de dibujar.
Pensemos solo por un momento que soy como un ave ya que al escribir, trato de volar con mi imaginación más allá de mis palabras, y me siento como un ave. Trato de ir quién sabe adónde, y de volcar aquello que siento. Sin mayores explicaciones. Es como quedar desnuda y sin plumas. Feíto no?? Ummm... vulnerable quizás pero no importa. Para eso soy La Vengadora de Palermo.
Amo los "happy hour", los famosos 2x1 por x veces... Cada uno conoce sus límites con respecto al alcohol y sabrá qué hacer si llega el momento del "S.O.S paren el mundo que me quiero bajar".
Nuevamente se plantea el inicio de clases y la posibilidad de paros. Se plantea el aumento de sueldos y la real inflación del país que es superior obviamente. Cuando lo que te puedo aumentar dista de lo que realmente puede cubrir esa brecha. Pero bueno, aún andamos flojos en matemáticas... sindicalmente hablando claro.
Ayer me enteré que un señor confundió la boca del subte de la línea "C" con la entrada a un estacionamiento y lo peor del caso es que giró y se metió escaleras abajo y pleno microcentro.
Historias del Facebook. Publicando al instante todo lo que cada uno hace, dónde está, cómo está y levantando la manito como para que todos nos enteremos.
Sábado por la mañana. Bruta reacción alérgica que no afloja desde ayer.
Ya sé que las clases empezaron hace casi un mes. Yo las inicié ayer nomás. Y el lugar al que voy es una escuela de música. Y volví a emocionarme y entusiasmarme haciendo cosas que sólo son posibles gracias a la persona que está frente a mí, "mi profe". Creo que más allá de cualquier cosa que podamos aprender, siendo adultos valoramos cómo alguien logra pulir aquello que no hubieramos podido hacer solos en años.